Redacción
Toluca, Edomex 29 de agosto del 2025.- El 9 de septiembre de 2023, Patricio Illescas Campanella, un joven de apenas 20 años, salió a divertirse con quienes llamaba sus hermanos. Esa noche, la amistad se convirtió en traición: fue golpeado con brutalidad hasta quedar inconsciente. Horas después, moriría víctima de un hematoma epidural y hemorragia subaracnoidea secundarios a traumatismo craneoencefálico.
Hoy, a casi dos años de aquella noche, su familia sigue levantando la voz contra un sistema judicial lleno de irregularidades, contra una violencia que no puede normalizarse y una traición disfrazada de amistad. Su exigencia es clara: que la muerte de Patricio no quede impune.
Las cámaras lo muestran saliendo de un bar en Lomas de Chapultepec a las 2:42 de la madrugada: consciente y caminando por su propio pie. Minutos más tarde, a las 2:56, sus supuestos amigos lo alcanzaron y lo atacaron con violencia desmedida.
Golpes certeros en el rostro, múltiples partes de su cuerpo y en la cabeza lo derribaron contra el pavimento, ocasionando una fractura occipital, que derivó en un traumatismo craneoencefálico mortal.
En vez de llevarlo al hospital, lo subieron a un vehículo de aplicación y lo entregaron inconsciente a su familia asegurando que estaba ebrio. La verdad era otra: Patricio agonizaba.
El dolor de la pérdida de su hijo se agravó con la indiferencia institucional. Durante siete meses, la familia no tuvo acceso a un asesor jurídico. No fueron notificados de audiencias clave que se celebraban en juzgados adscritos al penal de Barrientos, en Tlalnepantla; se modificaron medidas cautelares sin su conocimiento y vivieron intimidaciones que incluyeron amenazas para obligarlos a guardar silencio.
Solo gracias al apoyo pro bono de abogados penalistas como José Luis Nassar Daw y José Luis Nassar Peters, los Illescas lograron revertir decisiones injustas y encaminar el caso a juicio.
Más de 711 días después de la muerte de su hijo, el 19 de agosto de 2025 comenzó finalmente el proceso contra uno de sus agresores “José Antonio N”. Mientras tanto, otro de los presuntos responsables, Sixto Manuel “N”, continúa prófugo de la justicia.
Las pruebas son contundentes, la muerte de Patricio no fue un accidente. Fue un homicidio calificado con ventaja y traición. Entre las pruebas presentadas están dictámenes médicos y necropsia, videos de seguridad que descartan la versión de ebriedad, testimonios de familiares y personal del bar, así como conversaciones donde uno de los acusados admite que lo “noquearon” y luego intentaron culpar a terceros.
El próximo 2 de septiembre de 2025, en los juzgados del Poder Judicial mexiquense adscritos al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, la jueza Lourdes Castillo Cañas dictará el fallo. Sus padres tienen una sola exigencia: “Queremos que la muerte de nuestro hijo no quede impune. La justicia no lo traerá de vuelta, pero una sentencia ejemplar puede evitar que otras familias vivan nuestra agonía. La violencia no puede normalizarse y la traición no puede quedar sin castigo”.